En Almería hay dos tipos de personas en enero: las que ya han reservado Roscón de Reyes… y las que van a acabar diciendo “da igual, con un polvorón y un café tiro” (mentira). Si tú eres de los primeros, apunta esto: Misu (sí, los del tiramisù pa’ llevar) se ha sacado de la manga unos roscones rellenos de tiramisú que son básicamente un “Reyes” con acento italiano.
Y lo mejor es que no hablamos de humo: Misu nació con una idea muy clara —tiramisù de calidad solo para llevar— y en poco tiempo se han hecho un hueco serio en el centro.


Misu: del tiramisù “pa’ llevar” a liarla en Reyes (con cariño)
Detrás de Misu están Marlene y Matteo: se conocieron currando en hostelería en Irlanda y acabaron montando su propio local por la zona de Plaza de San Pedro. Almería es así: tú te vas un par de años fuera y vuelves… pero vuelves con un tiramisù que te arregla la semana.
Según contaron, apostaron por un concepto muy directo: postres cuidados, sabor “de mamma” y cero mesas. Vienes, eliges, te lo llevas a casa o lo plantas en una comida familiar como quien saca un As de la manga.
Y ahora, con Reyes, han hecho lo lógico: si el tiramisù ya engancha… imagínate metido dentro de un roscón.
El Roscón de Reyes versión Misu: tres rellenos y cero excusas.
Este año, Misu lo ha planteado con 3 roscones rellenos de tiramisú (y sí: solo por encargo, que luego vienen los dramas).
Los sabores son:
- Clásico: crema mascarpone y Nutella
- Pistacho: crema mascarpone con pistacho
- Amaretto: crema mascarpone con Amaretto y cerezas
Además, la masa y la forma les llegan desde Pastelería Hermanos Fernández, que los preparan artesanalmente, y luego en Misu se encargan del “toque final”: rellenarlos con su crema y su rollo.

Dónde está Misu en Almería y cómo reservar tu roscón sin jugarte la salud mental
Misu está en C/ Castelar, 12, a un paso de la Plaza de San Pedro.
Y para encargar el roscón, lo más práctico es ir directo a los pedidos:
Consejo de colega: no lo dejes “para mañana”, porque “mañana” en enero significa “cuando ya no queda”. Y ahí ya sí que no hay tiramisù que cure el disgusto.
El roscón que no es “el de siempre” (y por eso te lo vas a comer igual)
El roscón tradicional tiene su sitio, claro. Pero también tiene un problema: hay años que te toca uno seco que parece pan de ayer con maquillaje. Aquí la gracia es otra: un roscón relleno de tiramisú es como darle a Reyes Magos un upgrade.
Y si encima en Misu mantienen esa idea de base que cuentan ellos mismos (cuidar la receta, no perder el equilibrio del tiramisù aunque jueguen con sabores), pues mejor.
Si este año te apetece un Roscón de Reyes que salga un poquito del sota-caballo-rey, échale un ojo al de Misu. Y ya de paso, si lo llevas a casa de tu familia, te ganas el respeto… aunque solo sea por haberlo reservado a tiempo.
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