¿Necesitas desconectar del bullicio y cargar pilas en plena naturaleza? Imagina despertar con el canto de los pájaros, rodeado de montañas y aire puro, sin más. Suena bien, ¿verdad? Pues no es un sueño: es Reul Alto, un complejo de casas rurales en Laroya, Almería, donde la autenticidad rural se combina con comodidades modernas para ofrecerte una escapada inolvidable.
Un enclave con encanto en Laroya, Almería
Laroya es uno de esos pueblitos de interior que parecen detenidos en el tiempo. De hecho, con apenas un centenar de habitantes, es de los más pequeños de Almería, lo que garantiza tranquilidad absoluta y encanto a raudales.
Reul Alto se encuentra a unos 2 km del núcleo de Laroya, en una cortijada aislada en la ladera de la sierra a casi 1.200 metros de altitud, rodeada de almendros, pinos y cielos abiertos. Desde allí se divisa el Valle del Almanzora y, en días despejados, hasta el perfil lejano de la costa del Levante Almeriense. Y es que la finca de Reul Alto es un lugar especial: está declarada eco-reserva por el Comité Andaluz de Ecología , lo que evidencia su compromiso con el entorno y la sostenibilidad. Aquí el único tráfico que escucharás es el de alguna cabra montesa cruzando el monte y el “reloj” lo marcan los atardeceres rojizos tras las montañas.



Pero que Laroya sea tranquilo no significa que carezca de historia o vida. Al pasear por sus calles encaladas y empinadas sentirás la esencia andaluza más auténtica: fachadas blancas adornadas con macetas, sombra de parras en los patios y el rumor del río Laroya al fondo del valle. La localidad tiene sus joyas, como la iglesia de San Ramón Nonato (patrón del pueblo) del siglo XVII, y leyendas como la de La Encantada, que hablan de princesas moriscas convertidas en piedra junto al río. Cada rincón susurra tradiciones centenarias y anécdotas para quien quiera escucharlas. En Laroya el tiempo va despacio, y precisamente ahí reside su magia.
Casas rurales con sabor tradicional y todas las comodidades
En Reul Alto te esperan varios cortijos rurales centenarios cuidadosamente restaurados. Las casas, con más de 200 años de antigüedad, mantienen su arquitectura típica de piedra y barro, pero ¡ojo! que por dentro vienen equipadas con todo lo que un urbanita exigente podría desear. Cada casa es independiente y sus capacidades van desde acogedores refugios para 2 personas hasta amplios cortijos familiares para 15 personas, pudiendo combinar varias casas si venís en grupo numeroso . En total, el complejo puede alojar más de 50 huéspedes, así que sí, podrás invitar hasta a la suegra y al cuñado si hace falta.

¿Qué encontrarás en cada casa?
Un interior de estilo rústico con techos de vigas de madera, paredes gruesas de piedra y suelos de baldosas artesanales. Dormitorios cómodos (con sábanas y toallas incluidas, por supuesto), baños completos (algunos con jacuzzi privado) para un bañito de espuma a la luz de las velas, un salón comedor con chimenea listo para encender fuego en las noches frescas y una cocina equipada con todo lo necesario, desde microondas hasta cafetera . No falta la calefacción (alimentada por energía solar, detalle eco-friendly) ni el aire acondicionado, así que ni en invierno ni en verano perderás el confort. Además, hay WiFi gratis en las zonas comunes, aunque te adelantamos que apenas echarás de menos internet: aquí la conexión buena es con la naturaleza.



Cada casa tiene su terracita o porche con mobiliario de exterior, ideal para hacer una barbacoa bajo las estrellas o tomar el fresco con un vinito. Y hablando de estrellas: al caer la noche, prepárate para un espectáculo estelar impresionante. La falta de contaminación lumínica hace que el cielo de Laroya se inunde de estrellas; un planazo es sacar la hamaca, abrigarte y disfrutar de la Vía Láctea en todo su esplendor (los más peques alucinarán contando estrellas fugaces, y los mayores también). Por algo Reul Alto es un lugar apreciado para el astroturismo – en más de una ocasión los huéspedes han mencionado lo mágico que es ver ese manto estrellado mientras la sierra duerme.

Diversión rural para parejas, familias… ¡y también mascotas!
Que nadie tema aburrirse en Reul Alto: aquí hay plan para todos los gustos y edades. Si vas en pareja, la intimidad y el romanticismo están servidos. Dos de sus casitas son categoría VIP con jacuzzi privado y detalles románticos – imagina brindar con cava en la bañera de hidromasaje rodeado de pétalos de rosa , con tu media naranja, bajo un cielo estrellado. ¡Escapada romántica level pro! Para colmo, el complejo ofrece packs especiales para parejas, así que no es de extrañar que sea un destino popular para aniversarios o incluso pedidas de mano sorpresa (tú pon el anillo, ellos ponen el escenario perfecto).
Si lo tuyo es un plan familiar o con amigos, agárrate que vienen curvas (de diversión). Reul Alto es un auténtico parque de aventuras rural. Cuenta con dos piscinas estupendas: una de uso comunitario donde echarse unos chapuzones con vistas a la montaña, y otra piscina más pequeña que incluso se puede reservar privada si buscas exclusividad . Los peques (y no tan peques) tienen a su disposición un parque infantil con columpios, una granja con animales y un huerto ecológico donde pueden aprender y trastear: les encantará dar de comer a las gallinas, acariciar conejitos o ver cómo crecen las hortalizas de temporada . ¿Te imaginas sus caritas recogiendo huevos del gallinero por la mañana? Son experiencias sencillas pero inolvidables, sobre todo para los que vienen de ciudad.




Pero hay más en Reul Alto
El recinto dispone de pistas deportivas y de ocio. Puedes echar un partidillo de fútbol improvisado, jugar al ping-pong o retar a tus amigos a una partida en la pista de petanca (ideal para pique sano entre suegros, ya sabes). También hay una pista de minigolf donde echar unas risas intentando meter la bolita entre obstáculos rústicos. Y después de tanta actividad, nada como encender la barbacoa en la zona de merendero común: mientras unos se dan el último baño, otros pueden asar unas buenas chuletas de cordero segureño (productazo local, dicho sea de paso) y verduras frescas del huerto. El aroma a leña y comida casera al aire libre ¡abre el apetito a cualquiera!
Por si fuera poco, desde el propio Reul Alto parten senderos señalizados para explorar la sierra a pie o en bici. Una ruta muy recomendable es el Sendero de Reul Alto, que se adentra monte arriba entre pinares, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares del valle. También está cerca el Sendero de los Molinos, un recorrido circular que te lleva a descubrir las antiguas ruinas de molinos de agua, vestigios de la vida rural de antaño . Y si buscas un rincón de cuento, a unos minutos en coche tienes el Paraje del Charcón del Buey: un senderito te conduce a una cascada escondida de más de 10 metros que cae en una poza de aguas cristalinas, rodeada de vegetación. Es el lugar perfecto para una foto en plan influencer de naturaleza (¡o incluso para darte un chapuzón refrescante en verano si te atreves con el agua fría de la sierra!).

Los amantes de la cultura también tienen opciones
Laroya, a pesar de su tamaño, celebra sus fiestas patronales con tradicionales Moros y Cristianos a finales de agosto, una ocasión pintoresca donde el pueblo entero se disfraza y escenifica batallas históricas (terminan en abrazo, eso sí). Y muy cerca, en los pueblos vecinos, puedes visitar joyas del Legado del Mármol en Macael – donde está el centro de interpretación del mármol y el mortero más grande del mundo – o acercarte a Olula del Río para ver el Museo Casa Ibáñez de arte contemporáneo. Vamos, que si te apetece explorar, el Valle del Almanzora no defrauda: naturaleza, historia, artesanía y hasta compras en mercadillos semanales. Siempre puedes volver a Reul Alto con queso, embutidos o artesanía local de recuerdo tras las excursiones.


¿Y la gastronomía?
En Laroya podrás saborear la cocina almeriense más auténtica. Muy cerquita del complejo (a 5 minutos en coche) está el Mesón Acacia, un restaurante famoso por sus platos típicos y caseros . Imagínate después de un día de senderismo, sentarte en su terraza a probar unas migas ruleras con tropezones, unas gurullos con conejo o los embutidos de la zona, todo regado con un vinito de la tierra. ¡Gloria bendita! Y si prefieres no moverte, pregunta a los dueños de Reul Alto por su servicio de comidas por encargo: es posible que te puedan preparar un arroz, una barbacoa o lo que se tercie, porque su hospitalidad es proverbial. De hecho, muchos huéspedes destacan el trato cercano de Loly, Ramón y familia, que hacen todo lo posible para que te sientas como en casa (pero sin tener que fregar los platos, ¡yupi!).
Ah, y no nos olvidemos de nuestros amigos peludos.
Reul Alto es pet-friendly, así que tu perro (o gato viajero) es bienvenido. Solo te pedirán avisar con antelación y abonar un pequeño suplemento por mascota . No hay límite de tamaño o raza – aquí puede venir desde el chihuahua hasta el pastor alemán, que hay espacio de sobra para correr. Eso sí, las mascotas deben respetar ciertas zonas (por ejemplo, por higiene no podrán darse un chapuzón en la piscina ni entrar al salón común, pero con tanto campo alrededor ni se enterarán). En definitiva, toda la familia al completo puede disfrutar de la escapada, sin dejar a nadie atrás. Seguro que tu perro será el primero en querer repetir la experiencia rural: para él, esto es Disneylandia de los olores y los paseos.
Un lugar ideal para eventos con encanto rural
¿Buscas un sitio diferente para celebrar algo especial? Reul Alto no solo ofrece alojamiento, sino que también cuenta con espacios para eventos. Dispone de un gran salón-comedor de estilo rústico en el que se pueden organizar banquetes de boda, comuniones, cumpleaños o reuniones de empresa con hasta 60 invitados cómodamente sentados . Este salón de celebraciones está equipado con cocina industrial y todo lo necesario para dar de comer a la tropa, además de zonas ajardinadas exteriores perfectas para un cocktail al aire libre con vistas a la sierra .
¿Te imaginas una boda campestre entre almendros en flor? Pues aquí es posible. De hecho, Reul Alto es uno de los cortijos mejor valorados para bodas en Almería, gracias a ese ambiente tranquilo y auténtico que enamora a las parejas que quieren algo íntimo y diferente. Y por supuesto, tú y tus invitados podéis alojaros en las nueve casas rurales del complejo, evitando desplazamientos tras la fiesta y alargando la celebración todo el fin de semana . Un fiestón rural con resaca al día siguiente, pero resaca feliz viendo el amanecer en la montaña, tiene su punto, ¿no?

Reserva tu escapada rural en Reul Alto
En resumen, Reul Alto, en Laroya, es el destino perfecto si buscas combinar naturaleza, comodidad y un toque de aventura. Tanto si planeas una escapada romántica en pareja, unas vacaciones familiares diferentes o incluso reunir a los amigos de siempre en un entorno único, este complejo rural lo tiene todo: ubicación de ensueño, instalaciones pensadas para disfrutar y anfitriones que te harán sentir parte de la familia almeriense desde el minuto uno.
No lo pienses más: deja de soñar y ven a disfrutar. Prepara la maleta con ropa cómoda, la cámara de fotos (la vas a usar mucho, aviso) y muchas ganas de pasarlo bien. Laroya te espera con los brazos abiertos y Reul Alto con la chimenea encendida, el jacuzzi burbujeando y la barbacoa lista. Como diríamos en confianza y con un toque “canalla”: ¡espabila, que este paraíso rural no se va a reservar solo! 😉 Reserva ya tu casa rural en Reul Alto y regálate la escapada que te mereces.
¡Nos vemos entre las montañas de Almería!
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